El 12 de agosto de 1964, el Rojo escribió el primer capítulo de la leyenda del Rey de Copas.

El 12 de agosto de 1964, Independiente obtuvo su primera Copa Libertadores al vencer a Nacional de Uruguay y se convirtió en el primer equipo argentino en conseguir la máxima corona de América.
Luego de imponerse por 1 a 0 en la revancha de la final de la quinta edición del torneo, ante un aguerrido equipo uruguayo, el elenco de Avellaneda escribió su primera página dorada internacional, que lo llevaría, con el correr de los años, a ganarse el mote de «Rey de Copas» y, a ser el club más ganador del trofeo con siete conquistas.
Independiente había conseguido en el encuentro de ida disputado en Montevideo, un trabajado empate sin goles ante un equipo -fiel al estilo uruguayo- que apostaba al juego brusco con defensores recios y que además ostentaba ser el vigente campeón.
Pero en el partido de vuelta la historia sería otra porque el equipo comandado por Manuel Ernesto Giúdice logró el triunfo en su estadio -la vieja y recordada «Doble Visera»- por 1 a 0 con gol de Mario Rodríguez, quien formó una dupla ofensiva letal junto Raúl Savoy y juntos guiaron al equipo al éxito a fuerza de tantos.
Este hecho marcó un antes y después para la historia del fútbol argentino, ya que, en las ediciones anteriores los campeones nacionales no habían logrado participaciones consagratorias: San Lorenzo fue semifinalista; el mismo Independiente llegó a cuartos de final; Boca había perdido la final ante el recordado Santos de Pelé y Racing no pasó de la fase de grupos ante Sporting Cristal de Perú y Nacional de Uruguay.
Independiente, a lo largo de su historia, sumó 18 títulos internacionales, de los cuales se destacan siete Copa Libertadores -cuatro de ellas de forma consecutiva- y dos Copas Intercontinentales, entre otros.




